lunes, 23 de octubre de 2017

Scream Bolivia: Dee, Gene y la antesala a Kiss 2018

El Scream Bolivia 2017 prometía quedar en la memoria de muchos como la noche en que Dee Snider (Twisted Sister) dejó tanta potencia en el escenario que opacó el cierre del patriarca de una de las bandas estadounidenses más populares de los últimos 50 años; pero Gene Simmons tenía una carta ganadora bajo la manga, anunció que Kiss llegará a Bolivia el 2018.

Después de interpretar Love it Loud de Kiss junto a Gene Simmons Band, el músico de la lengua infinita anunciaba "una sorpresa” mientras sostenía su icónico bajo en forma de hacha. "Kiss llegará a Bolivia el próximo año”, aseguró en inglés. El público enloqueció.

Durante la presentación interpretó varios temas de Kiss como Doctor Love, Nothing to lose, Domino, Watchin’ you, Do You Love me, Going Blind y War Machine. Entre tema y tema primero invitó a las mujeres del público a subir al escenario y casi al final de su participación dijo: "¿Quieren venir a cantar con nosotros? vengan”, al principio el público estaba algo incrédulo.

Eso duró un par de minutos hasta que las personas del área VIP ingresaron al escenario a cantar el último tema de la noche, un himno de Kiss... Rock & Roll All Nite.

Antes de la presentación de Simmons y para demostrar lo bien que se había aclimatado durante su estadía de una semana en La Paz, Dee Snider, vocalista de Twisted Sister, salió para demostrar su potencia como líder de la banda que lo acompaña como solista.

"Traigo algunas canciones antiguas, otras nuevas y algunas sorpresas”, expresó. Durante la noche dijo que había conocido el lago Titicaca y que había pasado "un momento estupendo”.

Interpretó canciones de Twisted Sister, banda con la que se presentó en diciembre de 2010 en La Paz, como The Kids are back, The Price, I wanna a Rock y You can’t stop rock & roll, Burn in Hell, además de otras nuevas de su faceta solista como Close to you, con un ímpetu casi bestial, aunque por momentos le faltó un poco de aire, nada serio.

Expresó su pesar por la reciente muerte de Chris Cornell e interpretó Outshined de Soundgarden como un homenaje. Repudió los recientes actos terroristas en Estados Unidos antes de cantar We’re not gonna take it; pero su nota sucumbió al poder de la versión en español de la canción Huevos con aceite y la interpretó acompañado de un fornido y entretenido coro general.

Tarja Turunen se presentó antes de Snider, deslumbró nuevamente a todos los presentes. La voz de la soprano finlandesa conquistó a todos con temas como Innocence, Die Alice, Demons in You, Ever Dream para cerrar con Until My Last Breath.

La banda boliviana Alma Eterna fue la encargada de abrir el evento. Pasadas las 18:00 ingresó al escenario unas de las agrupaciones más emblemáticas del thrash metal argentino: Malón.

Su presentación incluyó varios temas de Hermética, banda que integraron varios miembros de Malón antes de su desaparición como Gil Trabajador y Soy de la Esquina.

Un espectáculo que supo cumplir a cabalidad con todo el despliegue que requería un evento ambicioso de estas características, La Biblia del Metal Produccciones estuvo a la altura. No obstante, por supuesto, siempre está presente el eterno reclamo de los fanáticos por tener durante más tiempo a sus bandas favoritas en el escenario.

"Kiss llegará a Bolivia el próximo año”.

Gene Simmons. Líder de Kiss

"Traigo algunas canciones antiguas, otras nuevas y algunas sorpresas”.

Dee Snider. Líder de Twisted Sister



Carlos Fischer vuelve para ofrecer tributo a Dream Theater


El guitarrista cruceño está de retorno a los escenarios locales, esta vez como parte del tributo a la banda estadounidense de metal progresivo Dream Theater, junto a Luis García (teclados), Claudia Barrón (voz), Bladimir Morales (bajo) y Sergio Miguel (batería). Dream in Motion, a bolivian tribute to Dream Theater, se presentará el domingo 29 de octubre a las 20:30, en Meraki Teatro&Bar. El tributo forma parte de un esfuerzo conjunto entre la banda y el club de fans oficial de Dream Theater en Bolivia.


Cantero: “Lamento boliviano es redescubrir nuestras culturas”

Argentino. El vocalista y bajista de los Enanitos Verdes habla de la vuelta del grupo, que actuará en el Cosquín Rock 2017. Hace un balance de los casi 40 años de la banda que formó con Felipe Staiti



A pocos días del Cosquín Rock Bolivia, Marciano Cantero, la voz, el bajo y el hombre detrás de 38 años de historia de los Enanitos Verdes (junto a Felipe Staiti), conversó con Sociales&Escenas.

Los Enanitos Verdes vuelven a Santa Cruz de la Sierra luego de 11 años ¿Qué te parece?
Me causa mucha alegría poder volver a Bolivia y, especialmente, a Santa Cruz de la Sierra, después de tantos años. Que siga tan fuerte la relación del público con los artistas es casi un milagro.

Son casi cuatro décadas tocando, ¿qué es lo más curioso de tantos escenarios juntos?
Es algo inexplicable, es esa cosa que hace que se te erice la piel cada vez que subís a un escenario. Solo la música puede lograr eso. Afortunadamente, nuestras canciones siempre han tenido un carácter de sinceridad. Fueron canciones muy honestas, que se transformaron en clásicos.

¿En qué se parecen a lo que querían ser hace 38 años?
Yo creo que el sentimiento, la emoción y las ganas de hacer música no han cambiado, así como el hecho de subir a tocar y que de pronto suceda la magia. Es como cuando la uva se convierte en vino. Es un acto único. Así estamos ahora. Con el tiempo uno aprende a hacer mejor su trabajo, pero la emoción es la misma.

A propósito de vino, y recordando que el grupo es de Mendoza, uno de los sitios donde se producen algunas de las mejores variedades del mundo, Felipe tiene su propia marca. ¿Qué te parece esa iniciativa? ¿Vos tenés algo así en mente?
Estoy trabajando en algo parecido, pero no quiero adelantar de qué se trata hasta que no esté listo. Es así, en Mendoza se hace un vino maravilloso, yo que viví tantos años en México me di modos de seguir disfrutando del vino que se hace acá. Y lo que ha logrado Felipe es parte de lo que te decía, de esa magia que te permite alcanzar muchas otras cosas.

¿Por qué decidiste radicar en México?
Tuvo que ver, especialmente, con haber conocido su gente y con haberme dejado llevar por ese espíritu intrépido y aventurero que me hizo recorrer varios países de Latinoamérica, conocer sus riquezas y apreciar sus bellezas. En nuestro continente siempre me sentí atraído por la cultura incaica y en México, por supuesto, por la azteca. Una vez fui a Sonora por una gira del grupo y me terminé quedando a vivir por 14 años. Ahora estoy de nuevo en Argentina, pero lo que viví en tierra mexicana fue inolvidable.

¿Qué fue lo que aprendiste a querer de las culturas del continente?
De todo, principalmente los alimentos. Me he convertido en un redescubridor de los productos alimenticios, últimamente consumo mucha quinua y chía. Además, el té de matico me ha acompañado muchos años. Me gusta investigar sobre las propiedades de las plantas. Nuestros antepasados lo tenían claro, ahora, lo estamos apreciando.

El grupo formó parte de ese boom del rock argentino que, junto con artistas como Soda Stereo, Miguel Mateos y Andrés Calamaro, a mediados de los años 80 tomaron el mercado mexicano del rock, hasta entonces casi incipiente…

Fuimos superafortunados al haber aparecido en un momento clave de la historia, al haber sido parte de ese movimiento que sacó al rock de su nivel clandestino y se gestó algo muy genuino, que pegó en México y en toda Latinoamérica. Para nosotros, que éramos como los hijos de la primera generación del rock argentino, fue todo un orgullo lo que logramos. Y en realidad no fue que inventamos algo, sino que le dimos un toque distinto a lo que se había hecho hasta entonces.

Ese aspecto está muy presente en el segundo disco del grupo, Contrarreloj (1986), producido por Calamaro, en el que se nota la mano de El Salmón, y que marcó a fuego el nombre de los Enanitos con el éxito La muralla verde…

Sin duda, la mano de Andrés tuvo mucho que ver, pero también las cosas que escuchábamos en esa época. Sin darnos cuenta, tal vez, hasta David Bowie influyó bastante y es una muestra de que ese movimiento de los años 80 fue algo testimonial. Tuvimos la suerte de que aparecimos en el momento adecuado, con la canción adecuada y con la actitud adecuada.

¿Qué representó la salida de Daniel Piccolo, baterista de la banda por casi 26 años, y la entrada de Jota Morelli?
Daniel hizo un trabajo maravilloso. No tengo nada que reprocharle. En un momento dado supongo que se cansó de esta vida, de estar todo el tiempo viajando, de no volver a tu casa en cuatro meses. Se quiso bajar. Pero, por suerte, apareció Jota, que, para mí, es uno de los 50 mejores bateristas del mundo, que ha tocado con Al Jarreau; recorrió el mundo completo con el cantante de jazz, además tocó con Spinetta, Fito Páez, Diego Torres, ¿qué más? Ahora está con nosotros (risas).

¿Qué implica tocar en un trío?
De alguna manera tiene su lado complicado. Es como una mesa de tres patas. Pero, al mismo tiempo, es fantástico, me encanta que haya esa exigencia, además que con Felipe llevamos 38 años tocando y ya nos entendemos, digamos, casi telepáticamente. Tocar en un trío es sacar lo mejor de uno mismo. Para mí, como bajista y cantante, es algo muy intenso. En esa intensidad radica el secreto. Es algo irrepetible.

En 1995 presentan el álbum Big Bang en el estadio Tahuichi Aguilera de Santa Cruz de la Sierra, en la época en que sonaba la famosa Lamento boliviano. En aquella oportunidad tuvieron que explicar al público que la intención del grupo nunca fue herir susceptibilidades. ¿Seguís creyendo necesario explicar la canción?

Lamento boliviano fue una canción que tenía su gracia y su swing, que la tocábamos durante años en las pruebas de sonido. Un buen día que estábamos grabando Big Bang nos faltaba un tema para completar el disco. Decidimos poner esta pieza y en esa primera toma la escuchamos y dijimos ¡guau!, sobre todo después de escuchar el solo de Felipe, que lo grabamos en Los Ángeles, con un equipo de guitarra Stratocaster que venía de la casa de ¡Jeff Beck! Esas son las cosas que hacen especial una canción. Lamento boliviano me gustó desde un principio, porque forma parte de esos tributos a nuestras culturas, a nuestros antepasados, es descubrir nuestra Latinoamérica.


El diseñador del rock argentino Alejandro Ros llegará a Bolivia



El reconocido diseñador argentino Alejandro Ros, ganador de varios premios Gardel, del premio Konex y de cuatro Grammys Latinos llegará a Bolivia en noviembre próximo como jurado de la Bienal del Cartel Bolivia BICeBé que en su quinta versión tiene una amplia agenda de actividades alrededor del diseño y la industria creativa nacional.

"Ya estuve en La Paz y en el lago Titicaca. ¡Me encantó! Quiero volver, y espero no marearme tanto esta vez", indica Ros desde Buenos Aires, en Argentina donde es genio detrás de las portadas de los suplementos Soy, Las 12, Pagina 30 y Radar del periodico porteño Página 12.

Ros tendrá una conferencia dentro del Congreso Interncional del Diseño de la BICeBé donde hablará sobre diseño para música y editorial. Esta es una de las 24 conferencias magistrales que se iniciarán la tarde del 21 y se extienden hasta el sábado 25 de noviembre en el campo ferial Chukiago Marca en La Paz.

Quizás el nombre y el apellido de Alejandro Ros no suenen familiar a muchas personas pero sus obras sin duda que lo hacen: creó más de 70 tapas de discos del rock argentino.

Desde el clásico Sueño Stereo de Soda Stereo donde se ven unos buffers rodeados de espermatozoides, pasando por el el perfil de Gustavo Cerati lanzando humo por la boca que ilustra el disco Bocanada, luego el super reconocible Amor amarillo hasta las medias panti caladas de la portada del trabajo que hizo famoso al proyecto Bajofondo Tango Club.

De igual manera hay otras muchas portadas impresas en la memoria de los melomanos como son la de Julieta Venegas vestida de novia en su disco Sí o la foto de Mercedes Sosa para su última producción antes de morir, Cantora. Y de esta manera Ros sin ser músico ganó muchos premios en la industria de la música.

Además de trabajar con el concepto artisticó de muchos discos del rock y pop latinoamericano Ros también ha revolucionado la idea de las portadas creando una línea gráfica minimalista para suplementos de Pagina 12 que lo distinguen.

El último año se lanzó a la dirección de videoclips -aunque con anterioridad participó de co-direcciones en trabajos de Gustavo Cerati y Leo Garcia- en esta ocasión, es junto a Juana Molina, de quien es diseñador de cabezera.

Recientemente hizo una puesta en escena de una muestra llamada Klang sobre los inicios de la música electrónica en Argentina, esta se presentó en el Centro Cultural Kirchner (CCK).

Entre los premios que recibió se encuentran el Konex de platino para diseño grafico, el Gardel -en varias oportunidades-, ocho premios a la excelencia por la sociedad estadounidense del nuevo diseño gráfico por sus portadas en el suplemento Radar, Las 12 y Soy. Recibió cuatro premios gramys latinos por tapas de discos de Mercedez Sosa, Fito Paez, Vicentico y Juana Molina.

Ros es uno de los jurados que llegan a Bolivia para la Bienal del Cartel. El junto a otro decidirá quienes serán los ganadores de la convocatoria internacional de carteles que este 2017 recibio 6400 trabajos de 71 países. La BICeBé también tendrá una nutrida agenda de actividades en las que destacan las charlas de diseño, talleres, las exhibiciones y el simposio académico.

El Bonny, monstruo amable de la música urbana


La directora del colegio Las Américas ya no sabe qué hacer con Oscar Mario, el futuro Bonny Lovy. Llamó por teléfono al tío, Roger Hurtado, y juntos fueron a ver una de las clases. Los estudiantes, en lugar de mirar a la profesora, acosaban a Oscar Mario con preguntas. Qué tal el concierto, cómo lo recibían, si tenía tiempo para las tareas. Entre los oyentes está su profesora, tan abstraída en la charla que no se da cuenta de que la directora y el tío Roger miran la escena.

¿Cómo ha llegado este niño a convertirse en el amable monstruo musical que hoy se conoce como Bonny Lovy? Esta es la suma de azares que empezó con su nacimiento, el 27 de agosto de 1991 en Santa Cruz de la Sierra.

El pequeño endulzaba los días en la casa donde vivía con su mamá, su tío y sus tío-abuelos. “Lindo canta”, decía el tío abuelo. “Escuchalo”, le insistía a Roger, que ya era nada menos que productor musical. La respuesta mental de Roger sonó parecida a un rezongante ‘uuju’, pero aceptó seguir la corriente de lo que creía que no pasaba de un juego.

Entonces sonó Tractor amarillo en la voz de Oscar Mario: pajaritos inquietos trinando, afinación perfecta, timing preciso y Roger, con la quijada colgante, pensó qué injusto, este ya vino así de fábrica. Vino con el chip.

A los cinco grabó con el tío su primera canción en estudio pero luego causó la risa del jurado de Cofre Mágico, un concurso para niños de 7 a 9 años que se realiza en Expocruz. “Es muy chiquito”, dijeron, pero lo dejaron cantar y ganó con Hay un algo, de Luis Miguel.

Armando Terceros, el líder de Los Cambitas, le ofreció la canción El niño de la calle, que acababa de componer, y con ella Oscar Mario ganó el festival Sombrero ‘e Saó en 2003. A los nueve años grabó el disco Un rayo de esperanza, con diez canciones religiosas que presentó en varios lugares. Cuando la familia estaba habituada a disfrutar el orgullo compartido del aplauso, llegó el baldazo de agua fría: “No quiero ser cantante. Es mucho trajín”. Roger se molestó. “Bueno, hasta acá conmigo. Ya no me hablés para la música”.

Pero Roger seguía formando a su sobrino en producción musical y a los once años apareció con una canción que se llamaba Quiéreme. La letra parecía tan sencilla que Roger le sugirió llevarla donde su abuelito, el compositor Néstor Zambrana, para que la corrija. Apenas tardó una hora en regresar:

-Roger: ¿Qué te dijo?
-Oscar Mario: Que así nomás.

El experimentado compositor no cambió nada. Incrédulo, Roger lo llamó y recibió esta explicación: “Es su forma de expresarse. Se va a entender con los niños. La letra no dice nada, pero dice todo”. Roger la produjo, otra vez con un ‘uuju’ mental. Promocionaron la canción en Radio Caliente y por primera y única vez se lo presentó como DJ Marito.

Secretamente, Oscar Mario ya había ido a presentarse al programa Unitoons, en el concurso Lo Propio, pero no llegó a tiempo y tuvo que esperar a la convocatoria del siguiente año. Casi no llega otra vez. Tenía que ir desde la zona del cuarto anillo de la avenida Mutualista hasta la doble vía a La Guardia. “Muy lejos”, le dijo su mamá. Mario le pidió monedas para el pasaje en micro. “En esa época no le hacían caso a uno los micreros”, cuenta Oscar Mario.
El primer micro ignoró a ese flacucho niño de 11 años, pero el segundo se detuvo y, agarrándose con la punta de los dedos de la barra, llegó a tiempo hasta los estudios de Unitel. También ganó. Las tres canciones que compuso Roger, las tres de Aldo Peña, una del guitarrista argentino Nelson Jara y las tres que compuso Oscar Mario, integraron el exitoso disco de Unitoons, el programa favorito de los niños bolivianos en el que empezó a formarse la conductora Anabel Angus.

Empezaron una gira por Bolivia y los cajones con discos quedaban vacíos después de cada presentación. Oscar Mario iba de una a otra presentación, siempre con sus cuadernos, porque si bajaba su rendimiento en la escuela, las giras podían acabar.
Adiós, Unitel
Opina la familia: es momento de lanzarlo como solista. Eso implicaba salir de Unitoons y buscar otros horizontes. Apuntan a Código Fama, un reality que nació en Televisa y que se emitía en Bolivia por ATB. Cuando anunció su retiro de Unitel y de Unitoons, le ofrecieron triplicar su salario , pero la familia apoyaba la decisión de Oscar Mario, que se mediría con 5.000 niños en toda Bolivia. Los avances del concurso se veían en 21 países. Ganar en Bolivia fue la puerta de entrada a México, a la gran final. Viajó con Roger, que se emociona al recordar cómo conoció a Roberto Gómez Bolaños, Chespirito, Pedrito Fernández, Lucerito, David Bisbal. Era como un sueño que duró tres semanas. Oscar Mario llegó a las semifinales.

Su siguiente sueño: cantar en Show Match. Los oídos de la productora de Patito Feo sabían que Oscar Mario podía cantar en el programa de Marcelo Tinelli. En ese programa, el futuro Bonny Lovy cantó la difícil Granada, y toda Bolivia volvió a verlo en Unitel, que emitía Show Match.

Mientras todo esto ocurría, Oscar Mario ya había dejado Santa Cruz y vivía en Puerto Rico, donde su madre decidió trabajar para ayudar a la familia. De hecho, ya vivía en la isla cuando fue a Argentina, al programa de Tinelli.

Un mes estuvo ahí, siempre acompañado de Roger. Cantó en 30 Segundos de Fama y luego se enfrentó a los mejores de ese segmento. El concurso se llamó Cantamérica y si no obtuvo el primer lugar, fue porque tuvo que cantar en pareja y su acompañante se puso nervioso y olvidó la letra.

Ahora es momento de mostrar su vida en Puerto Rico. Después de los saludos espontáneos y las fotos en Bolivia, el anonimato en Puerto Rico le cayó más pesado que un tamal guardado. Nadie conocía a ese desgarbado quinceañero que alguna vez llenó las pantallas de televisión. Era la época en que reguetones
como La gasolina, de Don Omar, empezaban su apogeo.

Oscar Mario reflexionaba en estos ritmos, que tienen orígenes lejanos en el reggae de Jamaica y en las discotecas noventeras de Puerto Rico, donde se escucharon por primera vez esos raps en español con ritmo marcado. Por entonces, las letras eran tan fuertes que circulaban clandestinamente entre los jóvenes.

Oscar Mario tenía música por dentro y su madre, que se dio cuenta, lo acompañó a disqueras como Sony Music y Luny Tunes, que trabajó con Daddy Yankee, Don Omar y Wisin & Yandel. “Tiene talento, el chico tiene flow”, le decían, pero la música que le bullía salía por su garganta como un montón de tonos que rasgaban el aire. No había más pajaritos trinando. Estaba cambiando de voz.

“Fue un golpe durísimo”, cuenta Roger. El proyecto de hacer un disco se diluyó. Pero Roger fue a Puerto Rico y, como no aceptaba que la historia de su sobrino se quede ahí, empezó a trabajar en los tonos. “Trabajé su voz y fue aceptándose. Descubrimos sonidos que servían, que eran melódicos”, recuerda. Mientras, Roger trabajaba con productores como Thilo la Navaja de Doble Filo (que también produjo para Wisin & Yandel y Daddy Yankee).

Mientras Oscar Mario avanzaba en sus conocimientos de producción musical, fue observando la cultura puertorriqueña, muy influenciada por la estadounidense. Los habitantes de la isla, que es un estado libre asociado a EEUU, son estadounidenses desde 1917. Dice Bonny Lovy: “Vos los ves y son latinos; hablan español como nosotros: En Bolivia comemos majadito y locrito, pero ellos no; ellos comen hamburger y compran en Wal Mart. Son como negros neoyorquinos raperos. El nombre Daddy Yankee, por ejemplo, viene del rugby, del béisbol. Usaba una gorra que decía ‘NY’. El nombre te lo dice: Papi Gringo. De ahí salen los raperos estos; todos los copiones”.

En esa etapa de la adolescencia, Oscar Mario no podía hacer sino crecer, ir al colegio y madurar. La música estaba apagada. “Era difícil para mí lanzarme porque estaba de moda el reguetón y los reguetoneros no eran niños de 15 sino tipos de 30 años que fumaban marihuana y vivían en los caseríos. Yo no soy eso. No podía y mucho menos en Puerto rico, que es la cuna de todo eso”.

Dos años después llegó la graduación. Oscar es ya un joven de 18 años, dispuesto a trabajar en su proyecto musical. Lanzó la canción Reina de París; cuando se la busca en YouTube, aparece el primer Bonny Lovy: sombrero de copa, lentes oscuros de aviador, el pelo ondulado y aún negro que salpica los hombros. A ratos luce un gabán con hombreras de cola de rata y a ratos polera con un chaleco y guantes. Se puede ver que aún están ahí los ojazos de guapurú del niño que cantó en ShowMatch. Se oye una voz suave. Es el hallazgo que hizo con la ayuda de Roger, su tío según la sangre, su hermano por la intimidad y su padre en lo musical.

Los gallos que cortan el aire, típicos de la época del cambio de voz, han quedado atrás. Está a punto de aparecer el Bonny Lovy actual, pero aún se trata de una búsqueda. Quizá sería bueno llamarse OshMann’s, piensa, pero Bonny Lovy suena tan comercial, tan ‘genérico’, como él le dice. Además, suena bien en español, en inglés. Es un nombre cool, lleno de frescura.

Comienzan a aumentar las reproducciones de Reina de París en YouTube y en 2011 canta otra vez en Expocruz, pero pronto regresa a Puerto Rico y ahí se encuentra con la conminación materna: “Ya sé que usted terminó el bachillerato y se está dedicando a la música, pero sí o sí necesito que me traiga un título a la casa”. Claro, piensa Oscar Mario, ella hizo mucho por mí, me dio la residencia americana, así que, aunque es el pensamiento típico de los papás clásicos, tengo que dar algo. Así empezó a estudiar ingeniería de sonido.



Hola, Universidad
Se graduó como el mejor de la universidad. Mejoró Reina de París con sus nuevos conocimientos. Vio cómo la teoría funcionaba en la práctica. Más que solo entender, sintió por qué debía subir un tono y a qué frecuencia. Cuida más su trabajo y analiza qué tipo de sensaciones provoca el sonido en la piel. “La música es mágica, pero la gente no logra ver todo lo que hay; solo pone la oreja y ya. No analiza, por ejemplo, lo que la música le transmite desde el minuto 1:20 hasta el minuto 1:40. No nota que hay una bajada y que no había batería porque quería ponerte triste, pero luego te vuelvo a levantar con la batería. Hay toda una película. Hay una trama, un principio, un éxtasis y un final”.

No, la música no sale porque sí. Por eso, cuando oye opiniones como “Qué música de mierda”, piensa para sí que es la opinión “de un pobre ignorante, que no tiene ni puta idea de todo lo que hay ahí dentro. Te lo digo como productor. Escucho un bajo, una guitarra, y sé lo que está pasando”.

Hola, Agencia
Para conseguir el título de ingeniero, la universidad le exigió hacer prácticas en un estudio de sonido. Una amiga que trabajaba en la agencia publicitaria Grey Puerto Rico le contó que acababa de renunciar el responsable de los spots. El hombre grababa en un programa llamado Pro Tools para hacer la mezcla y la masterización ¡Como un estudio de grabación! Hasta ahí todo bien, todo nice, pero resulta que para dar la talla del puesto, Oscar Mario tenía que aprender a editar videos y hasta a hacer animaciones. Claramente, saber solo de sonido era muy poco.

Eso no era todo: tenía que compenetrarse en el trabajo de un creativo publicitario, por lo tanto, tenía que meterse en la piel del cliente y en el producto. Tenía que pensar en artes al estilo de los productos de Cover Girl o en spots para una pasta dental… en fin, un mundo distinto al de los músicos.

Temeroso, pero con el apoyo de su amiga, aceptó el reto (no había otra opción) y empezó las primeras tres semanas de prueba que definirían si lo contrataban o no. Pasaron las tres semanas y se organizó una reunión para darle la noticia. En la reunión vio que había otros nueve universitarios que también empezaban a hacer sus prácticas en la agencia publicitaria.¡Era un concurso otra vez, como las tres semanas que estuvo en México! Finalmente, se quedó en postproducción y tuvo que aprender a editar en Premier y en Final Cut. Por eso, deben ya saberlo los fans, Oscar Mario edita los videos de Bonny Lovy en persona. La cercanía con la animación y la imagen que experimentó en la agencia le dieron las herramientas para diseñar el logotipo de Bonny Lovy, que es el que se verá en los cuadernos que están a punto de salir a la venta.



Chau, Agencia
Empezó ganando nueve dólares por hora, que no es un monto despreciable, tomando en cuenta que el salario mínimo es de 7,25 dólares. Cuando decidió renunciar después de dos años de trabajo, ganaba 25 dólares por hora. Renunció porque no quería seguir enriqueciendo con su talento a un jefe que ni conocía, “además los cambas somos independientes, sino seguiríamos siendo colonia española”.

Había puesto en los spots de Pantene, de Sensodyne o de Acqua Fresh, tantas ganas como a los videos que hoy produce. La agencia había ganado premios por los spots. Ganaba bien, pero siempre estaría debajo de los jefes. Chau agencia.
Tatuó su logo en el brazo y le dijo a su mamá que se iba a dedicar a la música. Crisis en la mamá. Cómo, con un trabajo bueno, estable. Pero no tenía intención de volver a la rutina.

Con sus nueve mil dólares ahorrados, echó a andar por Puerto Rico. Vieques, Mayagüez, La Perla. Se mezcló con la gente pobre y con la rica. “Con los pobres soy uno más y con los ricos soy alguien que te habla de plata, de mundo y de todo. Estuve en las dos clases sociales. En los caseríos con los reguetoneros y en el yate con los millonarios”.

Entendió, sintió, oyó que el reguetón en Puerto Rico es como la cumbia en Bolivia: para los pobres. “Los ricos no escuchan reguetón y se avergüenzan de Daddy Yankee y los reguetoneros; es como si un chico del Plan 3.000 triunfe y la rompa mundialmente y represente a toda Bolivia. ¿Qué dirán los ricos? Dirán ‘no pueej, no soy del Plan, no soy eso’”.

Entonces Oscar Mario no es puertorriqueño ni es reguetonero, aunque vivió en Carolina, la zona de Puerto Rico donde nació el reguetón y donde se crió Daddy Yankee. “Competir en su género sería de estúpidos”, se dice, pero decide usar la batería y el bajo, lo mejor que tiene el reguetón. Es lo que hace bailar
¿Qué les gusta a los millonarios de Puerto Rico? El reggae, la música de Cultura Profética, melodiosa y electrónica. “Entonces mezclé la batería y el bajo del reguetón –los pobres- con el reggae, lo melodioso y lo electrónico –los ricos- y creé Desde que la vi”. Definió que su objetivo o target estaba entre los 15 y los 30 años. En la primera imagen del video aparece Adriana Méndez, una modelo ‘high class’ muy conocida en Puerto Rico. Es un guiño a los surfers puertorriqueños “que escuchan reggae, viven por la playa, hablan de Ibiza, California, Miami y comen cocos con asaí”. Por dentro de la canción fluye la fuerza del barrio, con sus problemas sociales y la pobreza que obliga a muchos a mirar al Chapo Guzmán como un modelo a seguir.

Desde que la vi es un producto nuevo en Puerto Rico. Usó la plataforma del reguetón para crecer y llegar a las radios, luego saltar a los espectáculos y entrar a las discotecas con su música urbana. Ahora, Bonny Lovy ya tiene una identidad: un tipo de pelito largo, casi surfer, pero cantando algo parecido a un regueton aunque ‘bonito’. Promocionó el video en Facebook con la campeona de surfer Adriana Méndez como portada. Los jóvenes le daban play para ver a Adriana, pero luego salía Bonny Lovy… y cayeron todos.

Los jóvenes pensaron que Bonny era la pareja de Adriana: “Así entré a la cultura rica”.

Fue a varias fiestas vestido como Bonny Lovy para curiosear cómo le iba a su música y vio cómo comenzaron a pedirle fotos. ¡Más de 100.000 reproducciones en una semana! Poco después lanzó el tema Pamela, filmado en una zona conocida del Viejo San Juan. La canción empezó a sonar en República Dominicana.
Todo eso con su dinerito ahorrado. En febrero salió Enamorado, justo en el mes del amor (que tampoco era casualidad, sino una meditada estrategia). Luego fue a filmar el video Que no que na en República Dominicana y ahí palpó el cariño de los fans.

Con todo ese trabajo, surge la oportunidad de viajar a una presentación en Washington y decide aprovechar para filmar Quién será. Mientras eso ocurría, el guitarrista David Ríos, que vivía en Austin (Texas) había escuchado su música. David terminó su segunda maestría en música en Berkley cuando empezó a seguir a Bonny Lovy. Mientras estaba trabajando en una compañía electrónica que hacía controladores MIDI, David vio que el proyecto Bonny Lovy tenía logo, página web, seguidores y un lenguaje propio. Pensó que después de la primera canción todo acabaría, pero después de Pamela y Enamorados, pudo sentir que la cosa iba en serio. Ni bien escuchó Que no que na, pensó que si no le escribía, se le iba a ir el tren. “Nos vemos en Washington”, le dijo Bonny. David condujo miles de kilómetros desde Austin hasta Washington, dejó su trabajo y hasta a una novia y decidió trabajar con Bonny. Ayudó con el video de Quién será y aún sigue trabajando con el boliviano.

Los logros ya pasaron de Puerto Rico. La gira en Bolivia fue un éxito y el tema Noche en Hawai llegó al número cuatro entre las mejores del ranking de HTV. Le fue bien en Paraguay y después de las presentaciones en Perú, el 2 de noviembre, en Lima, cantará con Mike Bahía Noche en Hawai, durante la entrega de los
Premios Heat ¡En vivo,! Vienen shows en Argentina y está listo el salto a Suecia, Suiza, España, Francia, Portugal e Inglaterra. Ya es imagen de algunas empresas. Gana buen dinero. ¿Qué falta?

- Roger, ¿lo ves, dentro de un tiempo, ganando un Grammy?
- “Seguro. Seguro que sí”.

Mayra Gonzales presenta “Bolivia, piano y voz”

LA ARTISTA

Mayra Gonzales es cantante, cantautora, conductora de televisión, maestra de canto y estudiante de piano, quien debutó profesionalmente en la arena musical el año 2008 junto a la banda Almitra.

“Estudié piano desde muy pequeña y creo que fue lo fundamental para mi inclinación e interés por la música, ampliando mis perspectivas también hacia el canto”, dijo Mayra en una anterior entrevista que le hizo La Guía.

Dice que las bandas Almitra y Llegas fueron parte esencial en su formación como músico profesional. “Fueron mi escuela tanto en lo musical como en lo personal”, expresó esta joven cantautora, a quien le gusta considerar su voz como “bastante versátil”, puesto que trata de adaptarla a varios géneros, estilos y técnicas vocales.

En estos casi 10 años de carrera profesional, Mayra confesó que la música le ha dado hasta el momento “mucho aprendizaje”. “Me ha enseñado a consolidarme como mujer dentro de la música, a ser más sensible, a conectarme y relacionarme mejor con las personas, a confirmar mi vocación y a ser mejor persona”, destacó.

Mayra Gonzales, la cantautora paceña ex vocalista de la banda boliviana Llegas, presenta un nuevo material discográfico. Se trata del EP llamado “Bolivia, Piano y Voz”, donde interpreta versiones propias de varios cantautores representativos del país, como Matilde Cazasola, Willy Claure, Fernando Román Saavedra y César Espada.

Este EP cuenta con 7 canciones interpretadas en voz y piano por la cantautora, donde también presenta un tema propio.

Este material será compartido con el público en el concierto que la cantautora brindará este viernes 27 de octubre, a las 20:00 horas, en el Teatro 6 de Agosto.

En esta velada, Mayra contará además con invitados especiales: los destacados músicos bolivianos Grillo Villegas y Manuel Monroy Chazarreta (El Papirri).

La cantautora también presentará junto a su banda canciones de su álbum debut producido por Grillo Villegas, llamado “Árbol de la vida”, además de un repertorio de versiones propias de canciones latinoamericanas.

Este año la artista participó en la serie latinoamericana “Mi casa es tu casa”, dirigida por el reconocido cantautor brasileño Paulinho Moska, en la que fue elegida como cantautora representante de Bolivia, con quien compuso una canción en coautoría, que será lanzada en 2018 junto al documental y material discográfico de la serie. También participó en el festival internacional “RockBolUSA” realizado en Washington, donde presentó “Árbol de la vida” a la comunidad boliviana y latinoamericana residente en USA, y fue elegida por segundo año consecutivo en el Festival Internacional “FestiJazz Bolivia”. Actualmente se encuentra trabajando en la pre producción de su segundo álbum.

La banda que tocará en el Teatro 6 de Agosto estará conformada por

Mayra Gonzales (piano y voz), Martín Castillo Gamboa (guitarra), Juan José Flores Lemus (batería), Efraín Blass (bajo) y Roberto Morales Sax (saxo).

El precio es 30 Bs. Informes: fanpage FB : Mayra Gonzales www.facebook.com/mayragonzalescantante

Lanzamiento oficial de Belle Canto

Este miércoles 25 de octubre, el Teatro “Modesta Sanjinés” de la Casa de la Cultura será el escenario de la presentación oficial del joven cuarteto vocal Belle Canto. Muchas sorpresas son las que prometen las integrantes en esta singular velada.

“Estamos preparando los últimos detalles y trabajando muy duro para hacer de este concierto una noche muy especial”, anticipó Karen Seborga, integrante de la novel agrupación nacional que nació en noviembre del 2016 con el objetivo de priorizar el trabajo vocal técnico, mostrando una nueva tendencia de estructura de ensamble musical.

“Belle Canto significa Canto Bello (literalmente) y es lo que el proyecto pretende presentar: un canto bello, nuevo, fresco y joven, dado el hecho que la estructura del proyecto está basada en una expresión oral melódica y armónica, presentando un nuevo formato de ensamble vocal, respaldados por músicos con trabajo orquestado estructurado”, explicó Seborga.

El estilo del grupo es la música popular y su principal esencia es la boliviana, sin embargo, se busca enriquecerlo con música de todo el mundo y cualquier género. Es por eso que en este primer concierto, el grupo presentará canciones de emblemáticos compositores bolivianos, como Matilde Cazasola, Erick Plata y Ronath Moreira, por ejemplo. Pero también se interpretará canciones de música latinoamericana, como del Peteco Carabajal y, por supuesto, sin descuidar las composiciones propias del grupo.

“Desde el lanzamiento de nuestros primeros cortes promocionales hemos estado trabajando en el ensamble y en la puesta en escena del grupo. Debemos agradecer a muchas instituciones y personas que poco a poco van confiando en nuestro trabajo y nos brindan la oportunidad de compartir nuestra música”, expresó la joven artista.

Los músicos que formarán parte de este concierto son Luis Alarcón en el saxofón y flauta traversa, Hermann Vildoso en la batería, Rodrigo Rojas en el bajo, Alex Paredes en la guitarra eléctrica, Newton Zeballos en los teclados y Ramiro Gandarillas en la dirección vocal. La cita es este miércoles 25, a horas 19:30. Las entradas ya están a la venta.

Las integrantes de Belle Canto son Karen Seborga, Grisol Ledezma, Adriana Quisbert y Susy Avalos. Informes y venta de entradas: 720 66 139 – 754 057 53.