lunes, 7 de noviembre de 2016

Ricky Martin cantó sus éxitos junto a unos unos 20.000 asistentes al estadio Hernando Siles



El rey del pop latino, Ricky Martin, deleitó con su música a unas 20.000 personas que este domingo se dieron cita en el estadio Hernando Siles de La Paz- Todos corearon sus más grandes éxitos durante hora y media de show.

El boricua de 44 años irrumpió en el escenario a las 21:15 con una exhibición de fuerza y ritmo que contagió a los espectadores con temas como Livin' la vida loca, Come with me y She bangs, en la segunda parada en Bolivia correspondiente a su gira internacional One World Tour.

Durante el concierto, no se dejaron de escuchar gritos y cánticosniños de jóvenes y adultos que disfrutaron por igual el espectáculo. Martin expresó “felicidad” por reencontrarse con el público de La Paz luego de varios años.

A través de su cuenta en Twitter, el artista escribió: “ Insisto, #LaPaz es una de las ciudades más bellas en que he estado. #OneWorldTour #Bolivia” (sic).

Antes de despedirse, a las 22:15, las súplicas del público provocaron la respuesta del caribeño, quien finalmente regaló su último éxito La mordidita que sirvió para alcanzar el clímax en esa fiesta inolvidable para los asistentes quienes también quedaron sorprendidos por el despliegue de luces y sonido para el espectáculo.

Se conoce en el ámbito internacional que Enrique José Martín Morales cobra al menos $us 700 mil por presentación. La prensa especializada indica que acumula un patrimonio neto de aproximadamente $us 60 millones. Nació a la fama como miembro del popular grupo juvenil Menudo. Logró éxito internacional en su carrera como solista en 1999 con su éxito Livin’ la vida loca, que forma parte de su cuarto álbum de estudio. (07/11/2016)




Mire las mejores imágenes del concierto de Ricky Martin en La Paz

Ayer en la noche se realizó en el estadio Hernando Siles el concierto del boricua Ricky Martin, que estuvo lleno de emociones. El puertorriqueño enamoró a los fanáticos que se dieron cita al evento. Mire las mejores imágenes que se desprenden de este concierto.







Ricky Martin cantó para ellas

Quinceañeras, veinteañeras, treintañeras, cuarentonas y mujeres de más de 50 años fueron mayoría en el público y ovacionaron al puertorriqueño Ricky Martin durante su concierto en La Paz, que se realizó anoche en el estadio Hernando Siles.

El recital comenzó a las 21.45, no hubo teloneros. Ante la sorpresa y gritos del público, femenino sobre todo, de pronto, una imponente figura emergió en el escenario y se encendieron las luces. Ricky Martin, vestido muy elegante, realizó una introducción en inglés. La gente enmudeció.

Minutos más tarde desapareció. Los platillos retumbaron y el boricua volvió con una vestimenta más cómoda, que le permitió acelerar sus movimientos para seguir con el tema Shake your bon bon, con el que desbordó sensualidad al menear las caderas. El público empezó a delirar.

“Buenas noches La Paz, gracias por estar aquí y por regalarme esta sensación tan linda que comienzo a sentir”, saludó y siguió bailando con mucha energía en un escenario de dos plantas con pantallas gigantes a los lados para que los asistentes en la recta popular puedan apreciar el show.

Las áreas vip, oro y plata eran las más cercanas al escenario y por lo tanto allí, los precios de las entradas eran más elevados. Los tres sitios estuvieron repletos.

“Lo sigo desde que él era parte del grupo Menudo y llegó aquí, también en los 90 vino a dar un concierto como solista y lo vi con un look de cabello rizado. Pasan los años y cada vez es un hombre más hermoso”, indicó Paola Molina, de 40 años.

Su contemporánea Zulma Vásquez también cantó éxitos del músico como Fuego de noche, nieve de día o Pégate, y estuvo acompañada de su hija Adriana Bravo, de 20 años, quien coreó los temas antiguos y los últimos hits, entre ellos Vente Pa’Ca, un trabajo que Martin compartió con el colombiano Maluma.

“Es hermoso, ha sido un concierto increíble lleno de energía y que valió la pena”, expresó la joven.Como ella, Elvira Téllez, de 30 años, llegó desde Cochabamba acompañada de su hermana Elena, de 16 años, y su madre Esmeralda, de 52 años, para disfrutar del recital. “Me sé todas sus canciones y no puedo creer que voy a verlo. Mis papás nos están dando este regalo que es inolvidable para nosotras.

Mi mamá aprovechó porque también es fan de Ricky”, expresó la joven.

La emoción desbordó y el artista aprovechó para dar a conocer su compromiso con la infancia. Mientras cantaba It’s alright se proyectó un video que promocionó a la fundación filantrópica que tiene para niños de países en vías de desarrollo.

La estrella estuvo acompañada por un cuerpo de bailarines de ambos sexos y ocho músicos, que siguieron el ritmo exigente de las coreografías que presentó. A la mitad del espectáculo sonó la canción María. “Ella es, una mujer especial como caída de otro planeta. Ella es, un laberinto carnal que te atrapa y no te enteras. Así es María, blanca como el día, pero es veneno si te quieres enamorar...”, ante los aplausos del público.

El tema tuvo una performance del cantante con una bailarina. Ambos bailaron juntos y ella protagonizó la escena alborotando su roja cabellera y moviendo su esbelta figura. Con pasos sofisticados y enérgicos, ambos desbordaron la adrenalina de la gente que cantó a todo pulmón el tema.

“¿Seguimos o la paramos?, bromeó ante la respuesta positiva de la gente se continuar. De pronto retumbaron las trompetas que anunciaban el tema La copa de la vida, que marcó la Copa Mundial de Francia 1998, fue la canción oficial de ese evento deportivo. Para entonces, el artista llevaba una nueva vestimenta.

Pero no todo fue adrenalina. También hubo muchos momentos románticos como cuando interpretó Tal vez y las parejas presentes (las menos) aprovecharon para replicar el tema.

De pronto, el famoso generó un momento de intimidad. “Quiero un diálogo con ustedes, La Paz. Vamos a olvidarnos de las penas, de todos los problemas de la vida, del trabajo, de la universidad, de los exámenes del colegio y vamos a ser libres. Quiero que sean libres”, anunció mientras la gente lo secundó en el movimiento de brazos. El recital cerró con la reconocida canción La mordidita.

La estrella renovó su romance con La Paz

“Qué bello estar aquí, después de tanto tiempo vuelvo a esta hermosa tierra”, exclamó Ricky Martin durante el concierto de anoche en La Paz, en su tercera visita a la ciudad.

Tras esas palabras, el artista dedicó el tema Tu recuerdo al público que le aplaudía con fuerza. “Tu recuerdo sigue aquí La Paz como un aguacero, rompe fuerte sobre mí, pero a fuego lento quema y moja por igual y ya no sé lo que pensar”, cantó.

El boricua visitó por tercera vez el país. La primera fue en su adolescencia cuando era integrante del grupo Menudo, la segunda fue en los años 90 como solista y esta es la tercera, consolidado como una estrella mundial del pop.

El cantante también expresó su opinión sobre la ciudad en su cuenta de Twitter: “Insisto, #LaPaz es una de las ciudades más hermosas en las que he estado. #OneWorldTour #Bolivia”.

El concierto tuvo una duración de más de hora y media, en el que la gente bailó, cantó y aplaudió. “Es una maravilla que La Paz se preste para espectáculos con un artista de este nivel y que él exprese la belleza de la ciudad”, comentó Sandra Linale, quien fue una de las 15.000 personas que no perdieron la oportunidad de ver a esta estrella internacional en la ciudad que él disfruta.

Otra muestra de su enamoramiento por La Paz fue cuando Ricky Martin aprovechó la bajada desde el aeropuerto de El Alto para tomarse una foto en una de las laderas que unen a ambas ciudades. En la imagen se lo ve rodeado de sus asistentes y de sus dos hijos.

Durante el concierto, la espiritualidad y la solidaridad se manifestaron: “La Paz mandemos la energía positiva que tienen para que haya paz en países donde no la hay”, pidió.


Un irresistible Ricky Martin robó los corazones paceños

Ni bien las luces del escenario se apagaron, el cantante puertorriqueño Ricky Martin apareció vestido con un terno elegante y se puso a cantar Mr. Put It Down, This is Good y Drop it on Me, temas elegidos para la apertura de los conciertos de su gira One World Tour. De inmediato, miles de fanáticos paceños empezaron a gritar y aplaudir.

"¿Cómo estás La Paz?”, pregunta Ricky Martin y las miles de personas aglomeradas en el estadio Siles responden con gritos y frases como "Te amamos”, "Ricky, Ricky, Ricky”. De esa manera el cantante comenzó a regalar una noche loca a los paceños.

La inolvidable velada comenzó a las 20:45. Dos horas antes, miles de fanáticos comenzaban a ingresar al estadio Hernando Siles, donde se instaló un escenario montado con más de 80 toneladas de equipos, entre parlantes, sonidos y micrófonos.

Con una figura esbelta y una sonrisa reluciente, Ricky Martin empezó a cantar y a deslizarse en el escenario, donde se observaron un juego de pantallas led en las que se proyectan figuras de colores, imágenes de la banda y fotos de los niños de la fundación del artista acompañadas de frases como "En cada niño nace una esperanza” y "La esclavitud no tiene espacio en este mundo: 27 millones de personas son víctimas y millones son niños y jóvenes”.

Con destreza, sus bailarines siguieron los pasos del boricua, que, además cambió de vestuario en cada canción. Por ejemplo, se puso una camiseta pegada al cuerpo para interpretar Shake Your Bon-Bon y Adrenalina.

Uno de los momentos más destacados fue cuando el boricua comienza a interpretar su éxito Livin' la vida loca. Vestido con un traje negro, al igual que el video original del tema, el puertorriqueño cantó, bailó y dio vueltas, mientras el público coreaba con fuerza el estribillo del tema. Algunos fans se pusieron a bailar y otros prefirieron filmar la escena para perpetuar el momento.

El público paceño también fue testigo de la faceta romántica del cantante, quien interpretó éxitos como Vuelve, Tu Recuerdo y Adiós, entre otros. En ese instante, las miles de almas empezaron a suspirar y corear los temas.

"Me contaron muchas cosas de La Paz. Estoy seguro que La Paz me regalará una noche inolvidable”, dijo Ricky Martin y con ese preámbulo dio vida a otro de sus grandes éxitos: Tal vez.

La noche se volvió a encender cuando el boricua regaló recuerdos como María, La bomba, Por Arriba, por Abajo, Pégate, La copa de la vida y otros. En uno de los temas, mientras bailaba y cantante, el ex Menudo dijo: "Quiero que desde La Paz mandemos una energía positiva para desear paz a los países que viven conflicto”.

Finalmente, a las 10:45, luego de más de una hora y media, Ricky Martin se despidió con su éxito La Mordidita. "Muchas gracias La Paz”, gritó.

Mister T promociona nuevo disco



El grupo cochabambino Mister T promociona su nuevo disco titulado “La era del lobo”, disco que contiene 18 canciones, de las cuales 13 son composiciones de Hans Wieler (líder y vocalista de la banda) y cinco covers de otros artistas. El disco ha sido producido por Daniel Arroyo (Da works) y Fernando Guillén (Harmony).

El primer corte del disco se llama "Cómo puedo dejarte de amar" y el videoclip es protagonizado por Romina Rocamonje, exmiss Bolivia. Ha sido grabado en La Casona Mayorazgo y producido por Carlos Olmos.

Wieler explica a Click que el álbum fue lanzado en Santa Cruz con una presentación en vivo en el Ventura Mall. Ahora la banda lanza a nivel nacional y de forma digital todo el disco en todas las plataformas de Internet, donde también presentara dos nuevos videoclips.

“Mister T ahora se encuentra con agenda copada hasta Carnavales en la ciudad de Santa Cruz”, cuenta Wieler y destaca que el álbum fusiona varios ritmos: cumbia, pop, reggeaton, reggae, merengue, electro latino, disco y balada rock, “manteniendo el sello de Mister T como base musical”.

Las canciones que resaltan son “Voy a Beber”, “Solo quiero tu amor”, “Si decides regresar”, “Prohibido amor” y “Con los ojos cerrados”.

Mister T está conformado por Hans Wieler (cantante, productor y compositor), Daniel Pérez (voces rap y animaciones) y Rodrigo Cossío (guitarra).


En Santa Cruz 'No Te Va Gustar' tocaría en diciembre

La banda musical uruguaya de rock, No Te Va Gustar, tocará en Santa Cruz el 2 de diciembre en la sede de Real Santa Cruz. La cita con el grupo encabezado por Emiliano Brancciari (guitarra y voz) se realizará a las 19:00. Estarán acompañados por Matamba y Los Salmones.

Las entradas ya están a la venta. Las entradas para el concierto se empiezan a vender desde hoy en el Hipermaxi Sur y Norte, en El Cuartito (Ventura Mall) y (Calle Cuéllar) y a nivel nacional en www.superticket.bo. Los precios de preventa para la presentación son: de campo a Bs 200 (luego 250), vip lounge: 300 (luego 400). Esta última tendrá atención personalizada de garzones, barras de bebidas, comida, degustaciones de auspiciadores y After Party con set de Djs en vivo tras concluido el evento.

Carlos Ramallo, el luthier que hace vibrar el nombre de Bolivia


MADERA BOLIVIANA

Carlos Ramallo ha trabajado también con madera boliviana como jacarandá de Bolivia o también conocido como jacaránda morado, con el que creó guitarras de muy buen sonido; sin embargo, le llama la atención que muchas maderas nacionales las debe comprar de países como Estados Unidos y otros y recomienda trabajar en ello.

Talento. Es sin duda la mejor manera de describir a Carlos Ramallo, quien a sus 24 años de edad se ha convertido en un luthier en camino de consolidarse como referente en Sudamérica y como él sueña, también en el mundo.

Desde su infancia estuvo muy vinculado a la música, pero fue su dedicación lo que le llevó a formarse como un constructor de instrumentos musicales, es decir, un luthier.

Para entender mejor su oficio se puede decir que un luthier es una especie de artesano, carpintero de los instrumentos. Él los crea, les da forma, sonido, color, prácticamente les da personalidad para que cuando un artista lo toque, encuentre en su instrumento a su compañero ideal.

Ramallo entró al conservatorio de La Paz a los diez años de edad, ahí eligió el violín como instrumento, pero luego por falta de maestros al haber tantos alumnos de esa área, migró a la guitarra de la que no se soltó jamás.

Con su hermana mayor, Cecilia Ramallo, formó un dúo y participó en festivales a nivel internacional, mientras que con otros dos amigos hicieron también un cuarteto con el que se presentaba en escenarios del país.

A sus 17 años le tocaba decidir qué haría de su vida. Fue cuando las puertas se le abrieron de manera clara y contundente. En un festival en Chile, conoció a quien sería su primer maestro de luthería, Carlos López.

La decisión no fue fácil, dejar la familia, el hogar, cambiar de ciudad, es más, de país, sin embargo, estaba decidido. Lo bueno fue que en esta primera aventura fuera de su hogar en La Paz, lo acompañó su hermana, aunque ella fue a Chile para especializarse en otras áreas.

“Entre los músicos en los festivales y todo eso, el tema de conversación son las guitarras, quién fue el constructor, qué modelo es y otros, y eso siempre me llamó la atención. Hacer música y relacionarme con lo manual me gustó mucho”, cuenta Ramallo con una pasión única por lo que hace, como si su vida todos estos años se hubiese regido a las formas de una guitarra o a lo mucho, de un violín, para variar.

Durante su primer año como luthier fabricó seis guitarras profesionales y hoy en día ya tiene pedidos de distintos países latinoamericanos e incluso una consulta de Suiza.

Y es que mientras se formaba en luthería fue posicionándose en el ámbito musical. Luego de un año en Chile entró a la escuela de Luthería en Tucumán (Argentina), la única escuela en Sudamérica que tiene un título avalado por una universidad.

“Muchos se sorprenden de mi edad, cuando uno piensa en un maestro de luthería usualmente esperan ver un viejito de 90 años con sus instrumentos”, cuenta con un tono de gracia, aunque lo que dice es muy cierto, además que a él le gusta destacar que es boliviano, porque es importante mostrar el talento del país, dice con sencillez y orgullo a la vez.

Para no dejar su lado artístico, decidió entrar además al Conservatorio Provincial de Tucumán para hacer una tecnicatura en guitarra clásica, además de su carrera técnica, ahora ampliada a licenciatura en la escuela de Tucumán.

Su talento ha logrado posicionarlo quizás en un lugar envidiable para cualquier luthier a su edad, pues en 2014 obtuvo el segundo lugar de un concurso nacional de luthería en Argentina, un país muy activo en esa área y a fines de ese mismo año ganó el primer lugar de otro evento organizado por una empresa que distribuye y comercializa madera para instrumentos.

En 2015, a raíz de esos destacados puestos, fue invitado a dictar cursos sobre la historia de la guitarra en dos festivales distintos. Codo a codo con maestros de gran experiencia. Una oportunidad invaluable a la que llegó gracias al apoyo de su tutor en la escuela de Tucumán, Juan Alonso.

Hoy en día, se encuentra en Cochabamba, como invitado a un festival en el que como parte de un concurso, se entregará al primer lugar una guitarra hecha por él.

¿Pero cómo nace una guitarra?

Ramallo explica que lo primero a lo que apunta es al resultado del sonido, porque cada artista busca un instrumento en particular, ya sea uno brillante, uno más oscuro o grave.

A partir de ello se escoge el tipo de madera de la guitarra. Para su tapa, la que más se usa es el pino beto, cuyo uso perdura a través de los años.

Luego de ese paso, procede a trabajar en los accesorios y una vez elegido el diseño del instrumento, comienza la puesta en práctica y es hora de cortar, tallar y darle alma.

“Cuando hago un instrumento incluso sé que puede llegar a vivir más que yo, verlo crearse desde tablitas hasta la forma tal y pensar que ese instrumento va a pasar por mucha cosas, que tendrá una vida extensa y no saber hasta dónde llegará. Podría decir que dejé una parte de mí en cada instrumento que hice”, revela.

Aunque por ahora su pasión está en conocer los diseños de maestros luthiers de la historia, estudiar en Europa y dominar técnicas, Ramallo espera que en algún momento pueda crear un modelo propio, una “guitarra Ramallo por completo”, para con ello llevar el nombre del país en alto, como ya lo ha estado haciendo, y cumplir el reto de superarse a sí mismo cada día.