En la Burkina del sexteto de Sebastián Zuleta beben de todas las fuentes y cuidan —como pocos— el lenguaje y las sutilezas musicales. Somos 10 millones de ciudadanos y en la famélica nación rockera nuestra, un disco ecléctico y rico como Chuquiago Market (su segunda placa, con 14 temas) es la sorpresa clandestina del mercado más secreto. Con gol de Ramallo, de fondo. Bolivia cero, Burkina (la del “faso”) seis. Yaaaa.
La Burkina es dulce como la papaya; lánguida como un sol dominguero en La Paz; alborotadora como el Siles; pendejita como una vendedora callejera; y delicada como una torre de mandarinas; chupátela. La Burkina es un cachivache. Sólo la puntita. Los “burkinos” son legión, para una minoría mutante. Para conseguir el disco, escribe en su “feis” o llama a este celu: 70680143. Salud, seco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario