martes, 27 de septiembre de 2016

Jesse & Joy estuvo espectacular, pero antes hubo confusiones que derivaron en la ausencia de tres artistas locales




Domingo. Jesse & Joy salían de la oscuridad rasgando la guitarra. Era medianoche... comenzaban 100 minutos de total entrega musical. Había 4.000 almas. Y muchas ganas de entonar ¡Corre! y Dueles.

Antes. Eran las 14:00. La gente de producción del dúo mexicano comienza a mover las piezas del escenario conforme a lo que solicitaron los artistas. Extraoficialmente se sabe que la producción de la Expocruz decidió armar una tarima paralela, porque la principal era exclusiva de los internacionales.

“Eso sucede para los grandes eventos y festivales. El artista invitado es el que define las cosas en el escenario”, explicó Marco Valenzuela, productor del show. De pronto surgió un rumor acerca de un supuesto desentendido entre los productores de Jesse & Joy y el personal de la feria, durante el trabajo técnico. Al respecto, el empresario subrayó: “No hubo ningún problema. Solo se hicieron modificaciones. Eso es normal para cualquier espectáculo internacional”.

Entre las 15:00 y 15:30 se comienza a levantar el escenario paralelo en dirección al principal, cercano a los baños. Esta acción es sui géneris. Nunca antes, en 41 años de Expocruz, se había hecho algo así, porque siempre se usaba el mismo escenario sin tocar los equipos del artista internacional que se presentara esa noche (como sucedió con el venezolano Jonathan Moly el miércoles). EL DEBER llamó reiteradas veces a David Baldelomar (encargado de espectáculos), pero su celular salía apagado.

Extraoficialmente se sabe que los técnicos apresuraron el paso para que todo esté a punto y lograron terminar ese segundo escenario. Pero, ya era tarde. A eso de las 21:00 un grupo de artistas amenizaba la rifa de la Aldea Padre Alfredo y un apurado Carlos Langa tuvo que cortar su presentación.

El propio conductor admitió que aún faltaban varios artistas esa noche y era necesario “corrrer en el escenario”. Emmanuel tenía que cantar a las 19:30, pero recién estuvo a las 21:45 y María Nazareth debía estar a las 20:00, pero subió a la plataforma a las 22:00. Entre las 22:20 y las 00:00 hubo un bache largo en espera de Jesse & Joy.

La gente rompió la cinta que estaba alrededor del escenario principal y estuvo agolpada durante esas dos horas. Y de vez en cuando la silbatina rebotaba en los alrededores por la hora.

Por lo que pudo constatar el Diario Mayor, en el lugar no se presentaron ni el solista Andrés Barba ni la banda Oxígeno ni el humorista Pablo Fernández. Desde ayer se podía leer en sus cuentas de Facebook las disculpas públicas de estos. Los cibernautas se solidarizaron con ellos y se preguntaron qué fue lo que realmente pasó para que no se hubiesen presentado.

EL DEBER trasladó la pregunta al gerente general de Fexpocruz, Mario Herrera. Este solo respondió: “Solo le puedo decir que imprevistos técnicos y logísticos impidieron que se presenten (Andrés, Oxígeno y Pablo). Lo único que se le debe decir a la gente es que la feria viene apoyando a los músicos nacionales durante todo este tiempo. Una muestra de ello es que para este año se había programado 60 artistas”.
Carlos Lijerón (Oxígeno), dijo: “La feria tenía toda la predisposición para que las cosas salgan bien, pero un inconveniente técnico no lo permitió”. Y Pablo Fernández sostuvo: “Soy amigo de Mario (Herrera). Me envió un WhatsApp disculpándose”. Y Andrés Barba: “Me hubiera encantado cantar. Es lo que más me duele”

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