viernes, 20 de marzo de 2015

Cacho Cisneros, el guerrillero del rock cumple 68 años

Cuando se sube al escenario lo hace como si fuera a librar una batalla. Se convierte en un "showman” capaz de dar varias lecciones de actitud y se gana, con su particular sentido del humor, a quien le da la gana. Cacho Cisneros, a sus 68 años, se convierte en una fuerza de la naturaleza cada vez que sostiene el micrófono.
Es vocalista de Black Jack, una agrupación que desde hace 24 años interpreta canciones de los Rolling Stones, The Doors y El Tri, entre otros. Entre los temas propios de la banda están La Mariscal Santa Cruz y Mariposa Nocturna, entre otros. Quien los ha visto en alguna presentación no se puede olvidar de la expresión "¡Vamos al Chapare!”.

Su nombre es José Alfredo Cisneros Portales, pero todos lo conocen como Cacho Cisneros. Y en el escenario dice frases inesperadas, políticamente incorrectas e irreverentes. "Yo soy el orgullo del asilo San Ramón”, "Déjame vivir Marge, déjame vivir”, una frase de Homero, de la serie Los Simpson, a la que añade: "Ojalá fuera tan fácil mi amor”. Son algunas de sus expresiones más ligeras.

"Ser músico de rock es como ser un mensajero, un guerrillero del arte que se enfrenta, y lleva las de perder, con otros géneros musicales”.
Para una nueva batalla, se subirá esta noche al escenario del Equinoccio y celebrará sus 68 años junto a su banda Black Jack conformada por Efren Montecinos en la batería, Saul Mateo Canaviri en el bajo y Marcelo Palacios en la guitarra.

El vocalista nació en Camiri, departamento de Santa Cruz, el 19 de marzo de 1947. Cuenta casi riendo que le empezaron a decir Cacho porque cuando era pequeño era un "cachito” de belleza.
El micrófono a los 13
El día que cumplió 13 años subió por primera vez al escenario y cantó Oh! Carol de Neil Sedaka. Recuerda muy bien la fecha porque ese día se inició en la vida sexual.

Al terminar la primaria se mudó a La Paz. En 1966 se graduó del colegio Don Bosco. Para ese entonces ya cantaba con algunas bandas como invitado y la necesidad de explorar sus inquietudes artísticas era cada vez más grande. Sin embargo, su madre le dijo: "Primero muerta”, a lo que Cacho añade: "Y pues tenía toda la razón”, soltando varias carcajadas.

Se fue a Estados Unidos y estudió Psicología Clínica, "a pesar de que me ves medio loco cuando estoy en el escenario”, apunta bromeando. En aquellos años asistió a varios conciertos de grandes del rock y conoció a su ídolo Mick Jagger, vocalista de Rolling Stones, con el que habló "un minutito”.
Posteriormente, se dedicó a hacer diferentes negocios en Bolivia, se casó y tuvo una hija.
Fue hasta inicio de 1990, después de su separación, que decidió retomar a su pasión: cantar rock & roll y lo hizo junto a una banda llamada Metropoli. Casi paralelamente se creó Black Jack, una banda que fue integrada por reconocidos músicos como Javier Saldías, Glenn Vargas, Pepe Eguino, entre otros.
Fueron los fundadores de Black Jack quienes invitaron a Cacho a unirse a ellos. El resto es historia.
"Black Jack es mi realización. Estar en escena, sentir después de tantos años nervios, esa magia al escuchar las primeras notas y provocar en el escenario, no lo cambio por nada”.
Tiempo después de unirse a Black Jack formó una nueva pareja y tuvo dos hijos más.

Para estar en el escenario, cuenta, se necesita sentirse el número uno, tener actitud. Pero además ser consciente de que si se comete un error las personas criticarán y todo lo que se ha logrado parecerá no tener valor. "Ahí pues te silban y te gritan: Última vez, que se vaya ese co...”.


De las críticas

Su mejor presentación, según recuerda, fue cuando participaron en eventos junto a los mexicanos de El Tri y los Illya Kuryaki de Argentina.
Cacho sabe que las principales críticas que le hacen a Black Jack están centradas en la creación de material propio.
"No nos da la gana de grabar nuestras composiciones. Yo tengo el pensamiento utópico de que nos recuerden como una banda por lo que hacemos”, detalla.
Sin embargo, aclara que Black Jack actualmente está trabajando en la producción de material propio.


Dice que a los 68 años ya no hay nada bajo el sol que lo sorprenda. Tal vez sea por eso que cuando baja del escenario, y los aplausos se acaban, se va a su casa y procura no aparecer hasta la próxima presentación.
En su cotidianidad es un padre como cualquier otro y muy tranquilo. Lee mucho, le gusta Neruda y dice que hace meses intenta acabar Cien años de Soledad, de Gabriel García Márquez, pero que el tiempo no le alcanza.


Admite también que ahora se cansa más que antes y que sus mejores cumplidos siempre han sido a gritos desde el público, voces que le dicen "No te mueras nunca”.
Dice que hoy a la gente le gusta otro tipo de música, como la "chicha”, en lugar del rock, por falta de criterio.

Piensa retirarse a los 70 años y le gustaría que su lugar, en Black Jack, sea ocupado por alguien que ame la música y rinda en el escenario. Se considera un agradecido al público que lo apoya.
"Y cuando me vaya al asilo San Ramón voy a hacer unas fiestas brutas para asustar a las monjas”, finaliza bromeando.


Las 68 velitas de Cacho Cisneros
Hoy El cumpleaños de Cacho Cisneros se celebrará hoy con la presentación de su banda Black Jack en el Equinoccio, avenida Sánchez Lima # 2191. El cover es de 30 bolivianos.
Presentación Black Jack ha confirmado varios invitados que han pertenecido a la banda.
Web Para saber más sobre se puede ingresar al evento en Facebook: Feliz Cumpleaños Cacho - Black Jack Baby.

"El ‘Cacho’ es un capo, cuando está en el escenario es un gran recurso de energía”
Marcelo Palacios, guitarrista de Black Jack

"Él es un icono del rock y Black Jack se ha convertido en una escuela para mí”
Efren Montecinos, baterista de Black Jack

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